
El Rodeo ocupa la ladera de arenisca que asoma sobre el núcleo de Rojales. Ahí se excavaron viviendas cueva que estuvieron habitadas durante buena parte del siglo XX y que hoy alternan el uso residencial con talleres de artesanía y estudios abiertos al visitante. La fachada es un frente encalado y detrás la casa se prolonga hacia el interior del cerro.
El interior sorprende a quien entra por primera vez: bóveda excavada, techo bajo en el paso entre estancias, salas en enfilada y una temperatura estable todo el año. La roca se trabajó a pico, así que cada cueva tiene su propia planta y conviene levantarla con cinta métrica antes de calcular nada.
Vaciar tras una herencia o fin de temporada
Nos escriben artesanos que cierran o trasladan su taller, propietarios que recuperan una cueva heredada de los abuelos y compradores que la adquieren para rehabilitarla como estudio o alojamiento. También llegan encargos del entorno de la asociación de artesanos cuando un espacio cambia de manos.
En todos ellos la pregunta inicial es la misma: cómo se saca todo eso de ahí arriba. La respuesta es un plan de tandas, un número de horas y una cifra escrita, que se entrega antes de mover la primera caja.
Vaciado de viviendas en Cuevas del Rodeo
La cueva se recorre a pie por senda y peldaños tallados, así que el trayecto entre la puerta y la explanada donde aguarda el camión se cubre íntegramente a mano o con carretilla estrecha. Ese recorrido se mide en pasos y en desnivel durante la visita, porque es la variable que más peso tiene en la cuenta final.
Dentro conviene contar con el gálibo. La bóveda baja en los pasos entre salas y obliga a despiezar arriba armarios, somieres y mesas grandes antes de sacarlos. Llevamos iluminación propia y protegemos jambas y esquinas de arenisca, que es un material blando y agradecido de cuidar.
Frente de cuevas del Rodeo
Fachadas encaladas en la ladera, con acceso peatonal por rampa y escalones.
Talleres de artesanos
Espacios de trabajo con horno, torno y material almacenado en el fondo.
Cuevas de uso residencial
Cocina, sala y dormitorios excavados en enfilada bajo bóveda.
Explanada superior
Punto de acopio y de espera del vehículo mientras dura la carga.
Fases del trabajo, de la medición a la llave
La jornada se organiza al revés que en un piso. Primero se despeja el camino: se retiran macetas y obstáculos de la rampa, se marca el punto de acopio en la explanada y se reparte el equipo entre quienes sacan de la cueva y quienes cargan arriba. Así la carretilla circula siempre en un sentido.
Después se vacía de dentro hacia fuera, sala por sala, dejando la más próxima a la puerta para el final. Las piezas voluminosas se despiezan en la propia estancia y se atan por grupos para subirlas de una vez. Una cueva de tamaño medio se resuelve en una jornada larga; cuando hay taller montado, en dos.
Medición sobre el terreno en %M%
Se anotan los metros y las plantas, se calcula el volumen en metros cúbicos, se mira qué guarda cada estancia y se comprueba el acceso: ascensor o escalera, y dónde puede aguardar el camión durante la carga.
Documento con desglose y calendario
Recibes un escrito con los conceptos separados y su importe, y en el mismo papel el día de entrada, las jornadas de trabajo y la fecha en que la vivienda queda barrida.
Jornadas de vaciado en %M%
Llega el equipo dimensionado sobre esa medición, se protegen rellano, peldaños y barandilla, y se baja clasificando desde el primer viaje lo aprovechable, el metal, la madera y los aparatos eléctricos.
Entrega en la fecha comprometida
La vivienda queda barrida, con reportaje fotográfico del antes y el después, y las llaves regresan a quien las confió dentro del plazo firmado.
Retirada de mobiliario de solárium y garaje
De una cueva sale mobiliario doméstico de escala pequeña, camas, alacenas, mesa y sillas, junto al equipamiento del taller cuando lo hubo: bancos de trabajo, estanterías metálicas, tornos, material cerámico, moldes, sacos de barro y embalaje acumulado. El fondo suele guardar además leña, aperos y restos de una obra menor antigua.
La cerámica y el escombro fino se cargan en sacas y viajan a planta con su tasa contada, el metal de las estanterías va a chatarra, la madera limpia a valorización y las herramientas en uso se ofrecen a otro taller de la comarca. Ese destino se declara en el documento junto al resto de conceptos.
Coste según acceso y distancia al camión
Aquí el importe lo deciden los metros de rampa, el desnivel y el número de manos que hacen falta para cubrirlos en un tiempo razonable. El volumen pesa menos de lo que parece, porque las estancias son compactas: lo que suma es el recorrido repetido entre la puerta y la explanada.
Todo eso se cuenta delante de ti durante la visita y se traslada al escrito con su importe y su fecha. Mira cómo se organiza cada jornada o dinos tu caso desde contacto y lo estudiamos hoy.
Preguntas frecuentes en Cuevas del Rodeo
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente despejada y barrida, con todo su contenido retirado y cada cosa encaminada a su destino. Abarca el mobiliario, los electrodomésticos, la ropa, los libros, la vajilla, el menaje y lo que guardan el solárium, el terrado, el garaje, el trastero bajo la escalera y los armarios empotrados.
Incluye el desmontaje del mueble que la escalera pide despiezar, la protección de peldaños y barandilla durante la bajada, la clasificación en origen del metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos, la reventa o donación de lo que conserva uso, la entrega del resto a gestor autorizado y el barrido final de todas las estancias.
Al terminar, la vivienda queda lista para enseñarla, alquilarla, venderla o empezar una reforma, y se entrega con reportaje fotográfico del antes y el después.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
El importe se calcula sobre cinco medidas y no sobre una tarifa de catálogo: los metros de la vivienda, las plantas que hay que recorrer, el volumen aproximado en metros cúbicos, el tipo de contenido y el acceso, entendido como la escalera o el ascensor y el punto donde el camión puede aguardar.
A partir de ahí se suman las horas de equipo, los viajes, los metros de acarreo, las toneladas que van a planta con su tasa y los conceptos de tratamiento específico, y se resta el valor de lo aprovechable. El resultado se entrega renglón a renglón para que se pueda leer y comparar.
Por eso preferimos ver la vivienda o unas fotos antes de decir una cifra: un número dado a ciegas por teléfono acaba corrigiéndose, y aquí el número que se firma es el que se paga.
¿Tu vivienda está en Cuevas del Rodeo? Te la medimos y te la ponemos por escrito
690 220 944